viernes, 5 de agosto de 2016

La Princesa Ico

¡¡¡Hola a Tod@s!!!
¿Cómo estáis?¿Estáis pasando mucho calor?¿Qué tal van las vacaciones?
En mi caso, aunque todo el mundo se está quejando del calor, yo estoy bastante a gusto con la temperatura que hay en Tenerife, ya que ni tiene ni punto de comparación con el calor que tuve que soportar los las últimas semanas en Madrid, que fue bastante insoportable. Por otro lado sigo "disfrutando" de mis vacaciones, aunque el mes de Agosto, por una cosa o por otra, se me presenta bastante ocupado.

Antes de pasar a la entrada de hoy, os quiero comentar un par de cosas, a parte de los temas random, lolita, frikis,... las leyendas (aunque de momento solo os haya contado dos, tres con esta), etc, quiero introducir en el blog temas, como ya os he comentado otras veces, de fotografía, pero también me gustaría incluir temas de Historia del Arte, principalmente me gustaría dedicar entradas al tema del patrimonio artístico, con especial atención al Patrimonio de la Humanidad, pero no sé si estaréis interesados en este tipo de temas o preferís entradas más de tipo personal. Me gustaría empezar esta sección compartiéndoos una defensa que tuve que hacer en clase sobre este tema, pero tendría que arreglarla para que no quede tan larga en el blog, pero me encantaría saber si estáis interesados en leer este tipo de entradas.
Otra cosa que os quería preguntar, tengo pendiente por hacer el haul de rebajas... ¿preferís que os haga un vídeo o que os deje una entrada con fotos por aquí?

Pasando a la entrada de hoy, como bien sabéis me encantan las leyendas e historias antiguas que forma parte de la tradición popular de las distintas regiones y países, ya os compartí hace tiempo la leyenda japonesa del "Hilo rojo del destino" y la leyenda canaria que de nombre al Parque Nacional de Garajonay en La Gomera de Gara y Jonay.
En esta ocasión os voy a contar la historia de la princesa Ico, otra de mis historias favoritas del repertorio guanche desde que era niña. La verdad, me siento afortunada, porque desde bien pequeña tuve el privilegio de conocer muchas de las leyendas y tradiciones canarias, en comparación a lo que aprenden actualmente la mayoría de niños sobre estos temas, lo que me ha permitido conocer más en profundidad la historia de las islas.
Por si me leéis de fuera de las islas, intentaré explicar las palabras canarias que menos se entiendan, pero no me pararé en los nombres propios.

Ico, la princesa blanca

Realmente la leyenda de Ico es más historia de la conquista de las islas, concretamente este relato pertenece a la isla de Lanzarote, que una leyenda, pero, como siempre, es una historia que con el paso del tiempo ha dejado paso a la interpretación y hay algunos detalles que aún no se pueden precisar.

En el siglo XIV, durante la conquista de Lanzarote, se produjo una tormenta que hizo que la embarcación de Martín Ruiz de Avendaño llegara a la costa de la isla, por lo que los isleños se aprestaron para el combate. Transcurrido el tiempo, Ruiz de Avendaño decidió ir a tierra en son de paz, llevando consigo rico vestido que regaló al rey como muestra de amistad. Zonzamas aceptó el regalo y, en muestra de amistad, entregó al recién llegado ganado, leche, queso, pieles y conchas, invitándolo a descansar en su morada de Acatife, disfrutando de la hospitalidad de los aborígenes. Pero la hermosa Fayna, esposa de Zonzamas, conquistó el corazón del castellano. Tiempo después, este partió de nuevo hacia la península.



A los nueve meses la reina Fayna dio a luz una niña de tez blanca y rubios cabellos, a la que puso por nombre Ico. El pueblo murmuraba y renegaba de la princesita y de su origen, pues a los majos (gentilicio de los aborígenes de Lanzarote) no les había pasado desapercibido el romance entre el forastero y Fayna. Así transcurrió el tiempo, y la niña creció sana y hermosa al cuidado de Uga.


Cuando Zonzamas murió, los Guaires (nobles aborígenes) decidieron que le sucediera su hijo Tinguafaya. Sin embargo, no ejerció el poder durante mucho tiempo, porque a poco de ser nombrado rey, unos piratas españoles lo raptaron, junto con su esposa y otros aborígenes que fueron vendidos como esclavos. Tras el corto reinado de Tiguafaya, le siguió en el poder  su hermano Guanareme, El nuevo rey se casó con su hermana Ico; no obstante, tampoco a este monarca le esperaba un reinado muy largo, pues perdió su vida luchando contra unos piratas que visitaron Lanzarote en busca de esclavos.


Guanareme e Ico habían tenido un hijo, Guadarfía, quien ahora había sido elegido para reinar. Pero Atchen, junto con otros Guaires se oponían por las sospechas que del origen de Ico se tenían, y sostenían que Ico no era hija de Zonzamas, sino fruto de la relación de la reina con aquel extranjero. Por tanto, su hijo Guadarfía tampoco descendía directamente de Zonzamas y no le correspondía subir al trono de madera legítima.



El tagoror (consejo de ancianos) se reunió y decidió que Ico debía someterse a una prueba sobrenatural, para comprobar su ascendencia real. Ico debía ser sometida a la prueba del humo, de manera que quedaría encerrada en una cueva acompaña de tres mujeres no nobles. Después se llenaría el aposento con un humo espeso y continuado; si la sangre de Ico no era noble, perecería como las otras mujeres. Si sobrevivía sería signo inequívoco de su nobleza.



El día fijado para la prueba llegó. Llevaron a Ico y a sus tres damas de compañía a una choza (en algunas versiones se habla de una cueva). Cientos de lanzaroteños acudieron a contemplar el macabro espectáculo. Solo Uga, quien había ayudado a traer a Ico al mundo y se había encargado de ella, se atrevió a contravenir las normas y acercarse a ella para abrazarla, aprovechando para darle a la princesa una esponja marina empapada en agua, diciéndole que al llegar la hora de la prueba se la pusiera en su boca, con lo cual podría respirar y saldría viva de la cueva. Así Ico entró en la cueva junto a las otras mujeres. Pasó el tiempo y cuando por fin apagaron el fuego y se apresuraron a comprobar el interior, se encontraron los cuerpos sin vida de las tres mujeres, mientras Ico seguía viva, demostrando su nobleza, lo que permitía a su hijo reinar en Lanzarote.



Hasta aquí llega la entrada de hoy ¿qué os ha parecido?¿conocíais la historia? Espero que os haya gustado. La próxima leyenda que traiga será de tradición asturiana.

¡¡¡Hasta Pronto!!!

P.D.: Tengo pendientes varios vídeos para el canal, incluido el room tour de mi habitación aquí, y varias entradas para el blog, espero poder traéroslas pronto.

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